Un rostro cansado... manos sangrando, que si me importa? Oh, claro... que se infecten, por mi bien.
Estoy viviendo los días que se consumen como años y los años apagan la única ilusión, en esta vida de oscuridad no emerge ni un hilo de luz que penetre esta piel y me caiga de golpe lo que jamas he conocido, ese sentimiento tan ignorado por mí, como ese secreto de aquel dios tan escondido en sí mismo.
Golpeando mi cuerpo constantemente hasta knockear el subconsciente, que me hace volar tantas veces de este lugar y me hace aparecer en la constelación del temor.
Lo mas importante va desapareciendo y lo fundamental se vuelve algo sin sentido. Contando los pasos para llegar al mar que no encuentro, estoy buscando como destruir la maldad y apagar la fogata que quema las palabras de rabia que no ayudan a arreglar esto que no puedo desechar.
Se que entre mas vuele para encontrar mi lugar mas dura va ser la caída al llegar el suelo que nunca jamas debí dejar.
La vida plena no se debe buscar, porque el simple hecho de pensarlo es tener la mortificación de que cualquier carrera por emprender alguna acción te va a atormentar la realidad.
Si pudiera recordar y volver a comenzar, recordar como me calentaba el sol y caminar, levantarme una vez mas.
Podré estar equivocada, se que ayer ya morí, pero este día tengo la oportunidad de agarrar por el cuello lo que ayer en un día me fastidio y alimentarme de ese error para volver a ser otra vez joven.
Mi cuerpo lleno de memorias pasadas que se resisten a ser borradas y que buscan cualquier salida de mi alma perforada, para presentarse ante mí y fastidiar una desgraciada vida constipada.
La pena es una condena que no deja que salga el sol, en mis sueños el terror me encuentra, despierto y otra vez me doy cuenta que continuo dentro de la fantasía, no puedo arreglarme mas, no puedo arreglar este corazón.
La noche oscurece los 5 caminos a elegir, pero solo 4 destinos que jamas podre alcanzar. Estoy encerrada en la cárcel y se que si me sueltan solo el mar inmenso voy encontrar.
No tengo eso que en algún momento, no recuerdo cuando, desapareció.
El camino que escoja se que no me llevara a ningún destino, desapareció, todo en un momento se consumió, mis parpados cada vez mas ligeros, el abismo a un paso y sin darme cuenta caí en lo que otra vez vuelve a ser mi casa, la luz se apago, ya no encuentro lo que este espacio pueda iluminar, aquí estoy sola con mí soledad buscando un camino entre penumbras.

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