
Entre locos anda el Juego de la vida, o de vivir. ¿Qué papel prefiere usted, el de muerto o el de loco? El de muerto, que es más digno, por favor.
Es tan hermoso no necesitar nada. Ser como una planta a la que hay que regar y hablarle solamente. O como el muerto a cuyo recuerdo llevan de vez en cuando flores a su tumba, sin necesidad de mostrarse original cumplidor de las sociales reglas. Y sin la perentoria necesidad de tener que buscar la diaria pitanza como vulgar mortal.
Contemplar la locura que se asienta en el alma como un martillo golpeando sin causarnos dolor, porque ya está el cuerpo tan entumecido que no siente nada. Embrutecer la mente hasta llegar a ser como piedra. Hasta decirles a los verdugos: gracias por cumplir con vuestro deber de hacer el reparto de papeles en esta comedia.
Es hermoso no necesitar nada, ni crear nada, ni pensar nada, es hermoso estar loco e imaginarse que los locos son los cuerdos; que ellos están más locos que yo, y sin embargo me tienen lástima. Es hermoso sonreír y decir que vivir es hermoso, porque lo dicen todos y no quiero llevarles la contraria. A los locos no se les contradice, se ponen violentos.
Es hermoso este juego de jugar a ser locos y a muertos en el que nadie quiere hacer de loco ni de muerto en el reparto. La locura tiene fuerza dramática. Hacer bien el papel de loco pacífico y alegre es muy difícil, pues es cuestión de sonreír y decir siempre: estoy bien, gracias.
El de muerto es muy fácil, no hay que decir nada. Nadie se lo cree, ni quiere el papel, pero el juego divierte. Tiene gracia.
Es hermoso, tan hermoso, ser estúpido y que nos disculpen y nos mientan afirmando que es muy necesaria nuestra estupidez porque desempeña una función social de gran utilidad y responsabilidad. Que por eso disculpen nuestra vulgaridad con sonrisas.
Es hermoso este juego hipócrita de jugar a decir lo que no sentimos.
Es hermoso estar confortablemente muerto rodeado de vivos: porque uno mismo puede contemplar su propio entierro.
Es hermoso, tan hermoso contemplar a todos los locos en mi entierro mientras me pregunto: ¿dónde estará el muerto?
Es tan hermoso no necesitar nada. Ser como una planta a la que hay que regar y hablarle solamente. O como el muerto a cuyo recuerdo llevan de vez en cuando flores a su tumba, sin necesidad de mostrarse original cumplidor de las sociales reglas. Y sin la perentoria necesidad de tener que buscar la diaria pitanza como vulgar mortal.
Contemplar la locura que se asienta en el alma como un martillo golpeando sin causarnos dolor, porque ya está el cuerpo tan entumecido que no siente nada. Embrutecer la mente hasta llegar a ser como piedra. Hasta decirles a los verdugos: gracias por cumplir con vuestro deber de hacer el reparto de papeles en esta comedia.
Es hermoso no necesitar nada, ni crear nada, ni pensar nada, es hermoso estar loco e imaginarse que los locos son los cuerdos; que ellos están más locos que yo, y sin embargo me tienen lástima. Es hermoso sonreír y decir que vivir es hermoso, porque lo dicen todos y no quiero llevarles la contraria. A los locos no se les contradice, se ponen violentos.
Es hermoso este juego de jugar a ser locos y a muertos en el que nadie quiere hacer de loco ni de muerto en el reparto. La locura tiene fuerza dramática. Hacer bien el papel de loco pacífico y alegre es muy difícil, pues es cuestión de sonreír y decir siempre: estoy bien, gracias.
El de muerto es muy fácil, no hay que decir nada. Nadie se lo cree, ni quiere el papel, pero el juego divierte. Tiene gracia.
Es hermoso, tan hermoso, ser estúpido y que nos disculpen y nos mientan afirmando que es muy necesaria nuestra estupidez porque desempeña una función social de gran utilidad y responsabilidad. Que por eso disculpen nuestra vulgaridad con sonrisas.
Es hermoso este juego hipócrita de jugar a decir lo que no sentimos.
Es hermoso estar confortablemente muerto rodeado de vivos: porque uno mismo puede contemplar su propio entierro.
Es hermoso, tan hermoso contemplar a todos los locos en mi entierro mientras me pregunto: ¿dónde estará el muerto?

0 comentarios:
Publicar un comentario